MAESTRO PLANTILLERO

Exposición realizada en la Galería Punctum
de Lima, Perú en abril de 2004. Curada por Rodrigo Quijan
o.


Texto para la exposición -fragmento-.

(...) Durante una breve temporada de estadía entre Lima y Bogotà desarrolló los trabajos de Maestro Plantillero,   Vení, sentate contame, 15 imàgenes
de reflexión y comentario político en torno a la crítica situación colombiana
e internacional y los cuatro retratos
líricos que componen Limeñ@s. El trabajo de Maestro Plantillero fue desarrollado con la técnica de la plantilla y el spray, una técnica igualmente conocida como stencil, un método de pintado muy asociado al graffiti, a la gràfica popular y a su activismo protestatario y comercial callejero.

Chaves reutiliza y rescata la técnica artesanal de la plantilla y la emplea
-a modo de cita formal en medio del comentario político y afectivo-, como gesto restitutivo de un medio popular cuyo uso local es muy extendido en la estética del transporte colectivo y en
la gràfica informal. A través de ese medio, en el caso de Vení, sentate, contame, desarrolla un discurso crítico en base a las imàgenes de la noticia globalizada, con una sintaxis en cierto modo asociada al zapping, un ángulo que refuerza el comentario de actualidad de las imágenes que involucran, entre otras, a la guerrilla
y a la violenda colombianas, con escenas del zoológico privado del
finado narcotraficante Pablo Escobar, fotos de las páginas sociales de la prensa bogotana y las actividades político militares del nuevo imperio norteamericano en consolidación.

En base a esta yuxtaposidón Raimond Chaves estimula y refina la reflexión,
la ironía y la sorpresa, una
combinación que produce una mirada renovada y fresco conocimiento: algo imprevisible para imágenes previamente desgastadas por la prensa global y sus consensos. Pero el stencil aplicado a los retratos de Limen@s produce por otro lado un estudio lírico, una distinta definición en los rasgos de sus amistades limeñas ahí retratadas y
auto retratadas, un lirismo redentivo, en cierto modo emotivo y autoreferencial, un homenaje afectivo
y nítido a su estadía limeña.

Rodrigo Quijano, abril 2004, Lima.

Agradecimientos: Jorge Villacorta
Fotos: Pablo Hare